La historia de Metallica

La historia de Metallica es fruto de casualidades que, como si alguien las hubiera puesto en un crisol, hicieron posible la formación de uno de los grandes grupos de “trash metal”.

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A principios de los años ochenta fue cuando todo comenzó a gestarse. El destino del batería, Lars Ulrich, era convertirse en un tenista profesional tan bueno como lo fue su padre y, con ese objetivo, viajó desde Dinamarca, su país natal, hasta EEUU, y se instaló junto con su familia en Los Ángeles.

Pero este joven danés, Ulrich, parecía estar más interesado en las famosas bandas de heavy metal que triunfaron en la década de los setenta (como Diamong Head o Iron Maiden, entre muchos otros) que en el deporte. Y así, entre reveses de raqueta y toques de batería, se decidió a publicar un anuncio en un periódico para encontrar un guitarrista con sus mismos gustos.

Así encontró a James Hetfield, que no estaba del todo contento con la forma tan peculiar de tocar la batería de Ulrich, pero se dieron una oportunidad. Y aquí tenemos el eje del grupo formado.

En cuanto al origen del nombre, es otra casualidad. Un amigo de Ulrich quería ponerle título a una revista de música que tenía proyectada. Tenía dos títulos entre los que dudaba. Uno de ellos era “Metallica“. A Ulrich le gustó tanto, que aconsejó al amigo la otra opción como nombre de la revista. De esta manera, Ulrich podía utilizar ese nombre que había escuchado y que le gustaba tanto: Metallica.

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 Hetfield tenía un amigo de familia bien con quien compartía el estudio. Hasta allí se llevó a Ulrich, para ensayar. Este amigo de Hetfield era Ron McGovney. Hetfield lo quería convencer para que participara en el grupo. En concreto, quería que su amigo tocara el bajo y le enseñó a tocarlo.

Pero faltaba un guitarrista, un solista que tuviera los mismos gustos que ellos y que estuviera influenciado por el mismo tipo de música que a todos les gustaba. Y, después de mucho buscar, encontraron a Lloyd Grant. Esta formación fue la primera, aunque no muy consolidada, pero que puso en marcha el funcionamiento de Metallica. Luego, con el tiempo, unos se fueron y otros permanecieron, pero este es el origen de un grupo de Maestros.

 Este útlimo, Lloyd Grant no estaba convencido y se marchó del grupo. Y vino a ocupar su lugar Dave Mustaine. Ahora el grupo estaba más unido, más animado y más convencido para ofrecer su música al público. Y con esta formación, que tampoco acababa de hacer piña por los problemas de drogas y alcohol de Mustaine, se graba el primer tema de Metallica para la serie de Metal Massacre.

metallicaCada día que pasaba, Mustaine era más violento y en las grabaciones era un desastre, así que decidieron sustituirlo. Necesitaban un bajo. Y mientras lo buscaban, un amigo les convenció para que escucharan “Trauma”, con Cliff Burton como bajista. Ulrich y Hetfield se quedaron gratamente sorprendidos al escuchar a Burton. Se quedaron tan maravillados con su destreza en el bajo, que le ofrecieron ser miembro de Metallica antes de presentarse. Burton rechazó la oferta en principio, pero también es cierto que tenía problemas en su grupo y le tentaba la idea de marcharse.

McGovney, el bajista, se enteró de estas conversaciones con Burton y no le gustó nada. Un poco molesto, decidió abandonar el grupo y empezó a tocar con “Phantasm“.

Después de muchas discusiones, Burton decidió aceptar ser miembro de Metallica, con la condición de que se trasladaran a San Francisco. La razón no era otra que en San Francisco estaba renovándose continuamente el “trash”, en contraposición del “glam”, que reinaba en Los Ángeles.

Los problemas de Mustaine con las drogas iban cada vez peor y en uno de los conciertos de Metallica, donde “Exodus” era el grupo telonero, se le abrió la mente tanto a Hetfield como a Ulrich al escuchar el virtuosismo de su guitarrista principal: Kirk Hammett. Como Mustaine no estaba en condiciones de actuar en un grupo, pensaron que la mejor opción era sustituirlo por Kirk.

Ya tenemos el grupo. Aunque poco tiempo después un malogrado accidente acabó con la vida del bajista, Cliff Burton. Tras hablar con sus familiares y pensar en el futuro del grupo, si continuaba o no, los músicos decidieron seguir tocando. Hicieron pruebas para sustituir a Burton y el elegido fue Jason Newsted. Con él sacaron el disco “And Justice For All”, y fueron nominados a los premios Grammy. El problema de Jason Newsted era que tenía proyectos musicales fuera del grupo. Esto provocó muchas discusiones con el grupo, hasta que abandonó Metallica. Es entonces cuando entra en escena Robert Trujillo, cerrando un ciclo de búsqueda y de acoplamiento musical.

Con más de cien millones de discos vendidos y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, Metallica ya forma parte de la banda sonora de nuestras vidas.

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